¿Sabías que durante el siglo XVIII los barberos ingleses utilizaban la ginebra como loción de acabado? Pues sí, tal y como lees. Además de darle el toque aromático (y alcohólico, claro está) a las copa, antiguamente se popularizó por su efecto medicinal y por el acabado fresco que proporcionaba llegando incluso a utilizarse como loción de afeitado.

Algo en lo que la barbería madrileña Malayerba ha querido fijarse para crear la suya propia. Pero no para aplicarla en la barba de sus clientes, no. Sino para bebérsela.

Se trata de una edición limitada que ha sido fabricada gracias a un proyecto junto a la Destilería Santamaría, galardonada con 18 medallas internacionales.  Una ginebra hecha a mano con ingredientes 100% naturales y de muchísima calidad.

Tras reposar durante dos/tres meses en un alambique de cobre junto al agua mineromedicinal del manantial de Valtorre en Belvís de Jara y especias como el cardamomo, la pimienta, el cilantro, el clavo y el regaliz entre otras, el resultado es una ginebra seca, ligera y con un aroma botánico.

En nariz, Malayerba deja una armoniosa mezcla de notas clásicas como el enebro y la menta. En boca, el regaliz aparece como aroma principal con toques especiados de clavo y pimienta. Ideal para tomar muy fría, sola o con una tónica sin mucha burbuja ni sabores que enmascaren su sabor.