Diferentes estudios realizados por la Universidad de Castilla – La Mancha en torno al azafrán avalan los beneficios de esta valiosa especia en la prevención y ralentización de las enfermedades neurodegenerativas. Desde el año 2.300 a.C. hacia delante existen referencias documentales sobre el uso del azafrán con fines terapéuticos. Además de utilizarse desde hace cientos de años en la medicina tradicional china y en la ayurvédica, en las últimas décadas se han reconocido las propiedades del azafrán para mejorar el estado de ánimo, su efecto positivo en la digestión y sus cualidades afrodisíacas.

Todas estas virtudes están siendo confirmadas en la actualidad por diversas investigaciones científicas que sitúan a sus principales componentes (la crocina, la crocetina y el safranal) como promotores de la salud. Entre sus beneficios están la mejora del sistema digestivo, la reducción de la presión arterial y el riesgo cardiovascular y la mejora de la visión. Pero, sobre todo, su consumo es aconsejable para prevenir y ralentizar los efectos de enfermedades neurodegenerativas, generando un efecto positivo sobre la capacidad de aprendizaje y la memoria al proteger y estabilizar las células cerebrales productoras de dopamina.

Por todo esto, la Federación Alzheimer Galicia (FAGAL), en colaboración con el cocinero Yayo Daporta y la marca de azafrán POTE, pretende dar a conocer los beneficios del azafrán a la hora de prevenir enfermedades degenerativas como el párkinson, la esclerosis múltiple o el Alzheimer. “Recetas para el recuerdo” es un libro que recoge los testimonios de personas con Alzheimer y de sus familiares en el que se han recopilado doce recetas tradicionales elaboradas con azafrán y, cuya recaudación se destinará íntegramente a los centros colaboradores.