Lleva un año abierto y ya se ha consagrado como uno de los restaurantes de moda de la noche ibicenca. En plena primera línea de la playa d’en Bossa, Tatel se ha convertido en el punto neurálgico entre la gastronomía y la fiesta. Su oferta se centra en las recetas tradicionales a las que se les da una vuelta de hoja con el objetivo de hacerlas más modernas y adaptadas a los nuevos tiempos.

La carta de Tatel, con base española, hace guiños en sus platos a la cocina internacional manteniéndose fiel a las premisas de la marca: el respeto máximo a una materia prima de categoría haciendo referencia a la despensa de temporada y al producto de mar como protagonista.

Así, platos clásicos de su restaurante en Madrid también se han llevado a la isla como la tortilla trufada y la milansea con huevo poche y trufa que conviven en su carta ibicenca con propuestas más estivales como el salmorejo, la ensalada de bacalao con naranja y cebolleta fresca, el ceviche de lubina salvaje, el arroz meloso con langosta ibicenca o el clásico pollo payés a la canela con piñones. Una carta que se marida con una maravillosa propuesta de coctelería de vanguardia que se adapta a todos los paladares.