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Tardes de carácter y elegancia: el arte de maridaje con Habanos

Disfrutar de un habano de la marca Bolívar es sumergirse en un universo de intensidades y matices de gran intensidad. Sus inconfundibles notas de cacao oscuro, tierra húmeda, cuero y delicadas pinceladas de especias se entrelazan en un postgusto elegante y persistente. Sus vitolas son auténticas leyendas, reconocidas por su fortaleza y carácter, atributos que han posicionado a Bolívar entre las más admiradas marcas dentro de la cultura del habano.

Para una tarde invernal con personalidad y profundidad, Bolívar Royal Coronas invita a maridar su esencia con una copa de coñac. Ya sea en versión VSOP o XO, este célebre destilado francés aporta notas de frutos secos, toques de vainilla y una elegancia que equilibra a la perfección con la intensidad del habano, envolviendo el paladar en una armonía cremosa y sofisticada. Con un generoso calibre de cepo 50 y una longitud de 124 milímetros, ofrece aproximadamente una hora de degustación para deleitarse en una experiencia sensorial única.

El resultado es un maridaje ideal para celebrar los momentos vividos durante el año, desde una perspectiva pausada y sensorial. Una experiencia íntima, perfecta para quienes disfrutan de los placeres sin prisa: un gran habano, una buena copa de coñac y un instante que se recuerda por su equilibrio y personalidad.