Taramara es la vuelta a las raíces, a la etapa de aprendizaje, a la cocina tradicional basada en la despensa mediterránea y al buen trato del producto de temporada bajo el respeto, el mimo y la sensatez. Después de dos años inmersos en su primer y exitoso proyecto culinario y después de muchos viajes y experiencias por Asia y Latinoamérica, los hermanos Hernández, Sergio y Roberto, han decidido lanzarse con Taramara para ofrecer una propuesta tradicional con un fuerte arraigo español en el barrio que les vio crecer (Barajas).

El producto de Taramara es el auténtico protagonista de sus platos, en los cuales potencia su sabor al evitar elaboraciones y salsas complejas. Esta línea de trabajo y creación está basada en las enseñanzas de su mentor, el cocinero vizcaíno Rogelio Barahona, quién siempre ha tenido muy en cuenta las raíces, la despensa y la estacionalidad del producto.

La carta de Taramara incluye platos de producto puro como el arroz meloso con panceta ibérica, trigueros, setas y lascas de bacalao al pil pil preparado sin materia grasa y a partir de caldo de cocido preparado con cuatro días de antelación. La lasaña de pollo gallego en pepitoria o la ventresca de atún rojo a la brasa acompañada con guarnición de trigueros y pimientos pilpilados destacan también entre sus propuestas.

No podían faltar tampoco dos de los platos fetiche de Latasia, la ensaladilla rusa y el ceviche, ni los dulces como la torrija de pan brioche caramelizada y el mochi, que en Taramara es de galleta María y Cola-Cao. El restaurante cuenta, además, con una ‘carta de bar’ en horario non stop en la que destacan los bocadillos y los platos a compartir, como por ejemplo el bao de pollo o el pepito de ternera servido en mantou, un panecillo hecho al vapor típico del norte de China.

La experiencia gastro de Taramara se completa con una carta de vinos que apuesta por las bodegas más representativas de las principales denominaciones de origen del país.