Dirige dos restaurante en los que la materia prima son clave de su éxito. Quizá te suene Mejillón (especializado en mejillones, patatas fritas y cerveza belga) y Café de París (muy centrado en los entrecots). Si no, aprovecha para catarlos porque realmente merecen la pena. Te presentamos a su dueño, Pablo Caruncho.

  1. Tu comida favorita…

Imposible elegir una pero por supuesto el Entrecote Café de Paris, esa salsa secreta es inigualable. Y, como vicio raro, soy un loco de las castañas, las como a kilos.

  1. ¿y la que más detestas?

Las tartas de chocolate de cumpleaños, no puedo ni verlas.

  1. Si pudieras elegir, ¿qué comerías ahora mismo?

Los Satais de atún de Kulto en la Calle Ibiza.

  1. Tu primer restaurante.

No sé si fueron los primeros pero siempre me han marcado los pinchos de la Parte Vieja de San Sebastián. El ambiente, la comida, me encantaban de pequeño y lo siguen haciendo.

  1. Y al que volverías sin parar.

Últimamente voy sin parar a los peruanos La Cevicuchería y Tampu, estoy muy adicto a esos sabores.

  1. El que no recomendarías ni a tu peor enemigo.

El chino que está cerca de mi casa, no creo que ganen para aceite.

  1. Un sitio por conocer.

Perú, aún no lo conozco y tengo muchas ganas… No solo por la comida!

  1. Tu bebida favorita.

La cerveza, últimamente muy metido con las IPA.

  1. Tu primera copa fue de…

Martini con limón, o Calimocho no me acuerdo!!

  1. y la última?

La piña colada de Mejillón…

  1. El plato que mejor te sale.

Tengo 3! El arroz senyoret, el redondo de ternera con salsa de zanahoria que hacían en mi casa y el tartar de atún con lima y trufa.

  1. Una canción / peli / libro que te dé hambre.

Recuerdo siempre los trozos de queso que calentaba el abuelo de Heidi en la chimenea, encima de un cuchillo. También recuerdo en “Le llamaban Trinidad” a Terence Hill devorando un plato de judías con un buen trozo de pan.

  1. Una canción / peli / libro que te revuelva el estómago.

Alguna de Nena Daconte, al rato aunque no la esté escuchando, me sube el azúcar.

  1. Un aroma / recuerdo sensorial de la infancia. 

El olor de la sidra asturiana que comprábamos a escondidas mi primo y yo de pequeños, desde entonces, cada vez que la huelo o bebo un trago rejuvenezco 20 años.

  1. ¿Qué pedirías en tu última cena?

Difícil, supongo que caviar y marisco.

  1. ¿Qué tres cosas no faltan nunca en tu nevera?

Cerveza, huevos y salsas.

  1. ¿Qué plato no soportabas de pequeño y ahora te gusta?

El tomate natural, y ahora me encanta el bueno pero odio los de plástico.