El número de Tapas Magazine en el que te recordamos que todo vuelve: desde los Kojak hasta los platos combinados pasando por las hamburguesas y los dónuts en plena temporada de gimnasios y preparación veraniega. También vuelve el (ups!)… porno.

Dicen que la esperanza es de color verde. Pues bien, para nosotros la esperanza huele a barbacoa y, como bien dice Steve Carell en nuestra portada “me encanta que el olor del bacon me despierte por la mañana”, la esperanza también huele a frito. Esperanza es capricho y ese stop en el camino que dice que hoy sí te puedes tomar una hamburguesa (pág. 106), que te mereces esas chucherías (pág. 144) y que una ensaladilla rusa con limón helado de postre nunca fue mejor idea. Bienvenidos al número en el que convertimos mayo en el mes de la ilusión.

La ilusión de volver a ponerse gafas redondas y combinarlas con una luz setentera que te incita a ver el verano como cosa de destellos (pág. 156), botellas y mucho Food Porn (pág. 49), esa tendencia del marketing que hace que te imagines lo que no deberías mientras ves la que podría ser la comida más placentera del mundo. Eso sí: no recomendado para menores de 18 años, doble rombo.

La promesa de que hay cosas que nunca cambiarán. Como los antiguos mercados de Aracajú y Santarém en Brasil (pág. 86), la celestial manera de hacer el licor Chartreuse (pág. 198) o el eterno plato combinado en vajilla duralex (pág. 74).

El optimismo de llegar a Londres y comerse un dónut más grande que nuestra cabeza mientras te dicen que es light (pág. 126) o de pensar que, a través de la hipnosis, puedes llenarte más por menos (pág. 152). El de ver cómo el cacao es la esperanza de algunos (muchos) venezolanos (pág. 64) o de ver cómo el arte del tapeo sigue vigente a través de grandes diseñadores españoles (pág. 60).

La confianza de aquel bodeguero en sus barricas mientras ve si puede o no puede embotellar su perlita (pág. 100) o la de David Simon para encontrar una mesa para dos en el Celler de Can Roca (pág. 52). La fe de Peter Gilmore en su huerto (pág. 94), la de Cinamon Snail en su furgoneta vegana (pág. 58) y la de las hermanas Hemsley en su forma de ‘spiralizar’ el mundo (pág. 56).

Es decir: en Tapas nº 3 hablamos del arte del capricho, de la ilusión de la comida que siempre vuelve y de la felicidad que todo esto combinado, revuelto, frito o asado provoca.

Aporte calórico de Tapas Magazine nº 3: infinita cooperación a la sonrisa, felicidad y creatividad de aquel ser humano que se atreva a comernos y engullirnos.