Pinsa además de ser el plato más conocido de este local significa compartir, comer con las manos y disfrutar de la buena mesa. Eso es lo que quieren que hagamos en S!racusa además de redescubrirnos un clásico: la pinsa. Por si lo desconoces, la pizza deriva de la focaccia t tiene sus antecedentes históricos en la pinsa. La diferencia está en que su masa ovalada se prepara con una mezcla de harinas vegetales naturales (soja, arroz y trigo) y aceite de oliva virgen dando como resultado una base mucho más ligera y crujiente con una fermentación de 72 horas.

Encima de las pinsas de S!racusa se degustan delicias gourmet italianas de embutido como el jamón de parma, bresaola, coppa o guanciale, carnes como porchetta o pastrami, sin olvidarse de las opciones vegetarianas. Pero aquí el toque americano también queda plasmado en los spaguettis meatballs con toque picante y bechamel, la ternera estilo Siracusa o las alitas de pollo deshuesado.