Las temperaturas en el centro han bajado un par de grados más. Y ahora es cuando mejor nos viene un plato caliente. Para que no pasemos frio ni un solo segundo, de la mano de la editorial Lunwerg, hemos preparado una rica sopa con bien de vitaminas y nutrientes. La hemos probado y nos ha encantado ese toque crujiente del beicon y las avellanas. ¿Te animas a prepararla?

Ingredientes (para 6 personas):

  • 1 kg de calabaza potimarrón
  • 1 litros de agua aproximadamente
  • 8 lonchas de beicon
  • 100 g de avellanas
  • 1 cebolla
  • Crema fresca (opcional)
  • 1 cucharadita sopera de aceite de oliva
  • Nuez moscada
  • Sal y pimienta

Modo de preparación:

Limpiar bien la piel de la calabaza frotándola con la parte abrasiva de un estropajo de cocina y cortar en trozos dejando la piel. Quitas las semillas y los filamentos. Pelar la cebolla y cortarla en rodajas. Rehogarla en una olla con un poco de aceite durante unos minutos. Añadir la calabaza y cubrir con agua (1 litro aprox.). Salar y llevar a ebullición, reducir el fuego y dejar cocer unos 15 minutos hasta que la carne de la calabaza esté bien tierna.

Freír las lonchas de beicon en una sartén hasta que estén bien crujientes y cortarlas en trozos pequeños. Triturar las avellanas en trozos grandes, mezclarlas con los trozos de beicon y reservar.

Cuando la calabaza esté cocida, retirara la olla del fuego y batir finamente. Añadir un poco de nuez moscada rallada y si se desea incorporar un poco de crema fresca.

Repartir la sopa y espolvorear el beicon y las avellanas.

©David Japy