Sólo por el hecho de las vistas que se ven desde su restaurante, ya merece la pena. Por no hablar de su acompañamiento con una de las experiencias gastronómicas más apasionantes de la escena madrileña: una propuesta dual adaptada al día, a través de Somos Day, y también a la noche, con Somos Night. ¿Por qué el nombre y por qué el dos en uno? Porque ni Madrid es la misma bajo la luz del sol que de las estrellas, ni nosotros elegimos los mismos platos en la hora de la comida que de la cena.

La inspiración mediterránea y los platos de cuchara para la carta diurna se dan la mano en lo que parece ser una lucha de polos opuestos: la tradición y la vanguardia como base de los platos mezcladas con la cocina nikkei, la francesa o la escandinaba, dando lugar a excelentes opciones como el gazpacho de cerezas con almendras amargas y croutones, el mero con tomates asados, el pisto manchego con bogabante o la paletilla de cordero lechal con berenjenas ahumadas, rúcula y cherries. Mientras, la cocina de Somos Night, a medida que se encienden las luces de la Gran Vía bajo nuestros pies, se vuelve sofisticada y alternativa con opciones algo más ligeras para compartir y picotear (como el aguachile de vieira, la brocheta de pollo satay con ensalada de brotes y cítricos, el ceviche rojo de corvina o la carrillera de cerdo ibérica).

La decoración de Somos Garra

Como si nos trasladásemos a los años 50, su decoración de mezcla vintage con punto canalla pero elegante viene de la mano de Jaime Hayón, considerado uno de los iconos internacionales del diseño contemporáneo y uno de los 100 creadores más relevantes de nuestra época según las revistas Time Magazine y Wallpaper Magazine.

El Grupo Le Cocó, fundado por Esteban Arnáiz, y sus colaboradores han sido los encargados de mimar cada uno de los detalles del restaurante-bar de Barceló Torre. Desde el concepto, el branding (por Ele&Uve) y la carta, hasta el uniforme del equipo de sala diseñado por Virgo Indómita que nos hace evadirnos a una época que mezcla los patrones de los años cincuenta con siluetas que recuerdan a la cultura árabe.

Garra, un concepto muy madrileño

¿Por qué Garra? Para hacer un homenaje a Madrid, a la capital de nuestro país y a nuestra cocina. Y qué mejor forma de hacerlo que la escultura de un oso de grandes dimensiones en el hall del hotel. Y ha sido ahí, en medio de un homenaje a El Oso y El Madroño, cuando decidieron llamarle Garra.

Es el ‘ultrachic’ lobby del Barceló Torre de Madrid el que ha marcado un antes y un después en el ocio madrileño a raíz de su gran oferta musical en torno al soul y al jazz y colaborando con festivales de gran calado internacional como Black is Back o Smooth Hot Jazz.

Y además de su propuestas para tardes de afterwork, Garra dispone de una carta tan reducida como cuidada con delicatesen como las ostras o el jamón ibérico, ideales para maridar entre su decena de cócteles creados por el ecléctico barman ejecutivo del grupo, Doru Timoce, y su capacidad para crear e improvisar cócteles adaptados a los gustos y paladares de los clientes.

Así es Somos, un restaurante con cocina aparentemente tradicional pero sorprendente en su sabor que te hace sentir más madrileño que nunca, mientras Garra se convierte en el lugar para disfrutar de una buena sesión de música, un cóctel o, simplemente, un lugar de afterwork.