Hoy se celebra el día de la independencia de México y es la excusa perfecta para comerse unos buenos tacos, beber cerveza en forma de michelada, enchilarnos la lengua y darle al mezcal. Ahora bien, ¿dónde hacerlo? Os damos unas pistas:

Taquería Mi Ciudad

Dos son los rincones mexicanos que rodean la puerta del Sol, uno en la calle Fuentes 11 y otro en calle Hileras, 5 bajo el nombre de “Mi Ciudad” y que son ya casi una leyenda culinaria. El primero es su versión express en la que entras, te zampas unos cuantos tacos en la barra y listo. El segundo es para ir con más calma, sentarse en una de sus mesas y ver como desfilan desde la cocina hasta tu mesa tacos al pastor salidos directo del trompo, alambres con queso o gringas de carne al pastor a la plancha con piña. Un imprescindible sin pretensiones para darse un buen banquete mexicano sin necesidad de gastarse una fortuna.

María Bonita

Este también viene con doblete, uno en la calle del Olmo, 23 y el otro en Duque de Liria, 9. Sus dueños, todos mexicanos, se han encargado de rellenar el vacío que existía de comida mexicana en un ambiente joven y a buen precio en el barrio de Lavapiés y de Conde Duqe sin dejarse caer en los estereotipos y siempre cuidando lo que sirven y cómo lo sirven. Sus micheladas (bien surtidas de chile) no tienen competencia y su Pepinator hay que pedirlo sí o sí. Unos tacos de birria; nachos bañados en guacamole, frijoles, queso; unos tacos de arrachera y una tostada de camarón, harán que vuelvas una y otra vez porque aquí te tratan bien, cocinan bien y te lo pasas aún mejor.

Cutzamala

No haber pisado el Mercado de Antón Martín en la calle Santa Isabel, 5 en los últimos meses es perderse una de las propuestas gastronómicas más apetecibles del momento. No hablamos de restaurantes de chefs con estrella o alta cocina, sino de sitios sencillos (codeándose con los puestos de verduras, embutidos, pescaderías y fruterías) con buena comida en los que las sonrisas y la ilusión de sus dueños son la mejor invitación a sentarse a probar lo que tienen que ofrecer. Buena prueba de ello es Cutzamala situado en la primera planta del mercado. Laestrella de la casa son sus Chillakillers con cochinita pibil y queso derretido que hacen que quieras meter la cara en el plato y no parar de pegar mordiscos o el menú del día con platos que pueden ir desde los tacos dorados de pollo a una deliciosa torta de pan relleno de frijoles y carnitas bañado con salsa picante. Su Happy Hour hay que aprovecharlo (la segunda bebida te sale gratis) porque seguro te picas y te quedas a cenar unos tacos de birria de res cocinada al más puro estilo Jalisco o un guacamole sin igual.

Takos al Pastor

En la Plaza del Carmen hay un rincón dedicado a una buena taqueada pero suerte tienes si es que encuentras sitio para degustarla porque suele estar hasta la bandera. Llega pronto para coger sitio y vete tarde para comerte toda la carta (y bebértela).

Tepic

Tepic apuesta por un nuevo espacio y un nuevo logo en la calle Ayala, 14 sin olvidar su esencia en platillos y antojitos típicamente mexicanos. Materias primas como los chiles, la jícama, el pasote o el tomatillo crecen en su huerto segoviano y los utilizan en platos como los tacos al pastor, su sabroso aguachile de camarón, las tostas de tinga de pollo, panuchos yucatecos y sus ya tradicionales huaraches de ternera. Todos para comérselos en su barra o en su espacio gastronómico. Eso sí, todo lo de la carta hay que bajarlo con uno de sus cócteles como el Corazón de Tepic que une tequila con un ácido jugo de lima, sirope de manzana y jengibre o el Rosa Alacrán hecho con tequila, limón y sirope de rosas.