Una inspección de sanidad sorpresa ha sido la causa por la que el chef inglés Mark Sargeant ha visto como le han bajado la calificación de “higiene alimentaria” de su restaurante estrella Michelin Rocksalt, en Folkestone. Según cuenta el cocinero en su cuenta personal de Instagram, la razón fue que uno de sus platos que incluye paté de pollo estaba siendo cocinado en el horno a 70 grados y no a 75, como recomiendan las autoridades sanitarias del país.

También ha sido en esta red social donde el chef ha declarado que la inspección consistió en una visita y una charla de dos minutos entre el inspector y su jefe de cocina a partir de la cual se modificó la calificación. “Es vergonzoso, sobre todo por mi equipo, que trabaja durísimo para mantener los más altos estándares de calidad”, explica Sargeant. Aunque se trata de una amonestación preventiva y no hay constancia de ningún intoxicado, Mark Sargeant está deseando recibir una nueva inspección sorpresa para poder recuperar la máxima calificación que hasta ahora había tenido.

En el caso de la industria alimentaria española, a pesar de seguir un estricto reglamento, no se determina a que temperatura debe ser cocinado el hígado de pollo pero tiene en cuenta que debe ser cocinado a menos de 100 grados para contrarrestar la carga bacteriana sin alterar su textura.