La sal, el único ingrediente que aparece en todas las recetas de cocina y que es utilizado por todas las civilizaciones, sin distinción de clase social, género o cultura, resulta, sin duda alguna, una parte fundamental de la cocina y del sabor. Desde hace siglos, el aditamento ocupa un sitio imprescindible en nuestras despensas. Y en los últimos años, la tendencia foodie ha dictado no dejar nada al azar, ni siquiera algo tan «normal» como la sal en la mesa. Así fue como descubrimos que existían sales gourmet, con formas y notas distintas y tradiciones artesanales únicas.

Es el caso de la sal Maldon, una sal marina sana, natural, pura y de intenso sabor (sin ningún tipo de aditivo químico) que aporta a nuestras fórmulas una calidad mucho más alta y que, por ende, sirve para realzar cualquier alimento. Por eso es la preferida de muchos reputados chefs que la eligen tanto para ponerle el broche de oro a cualquiera de sus platos como para encenderlos desde el principio. Y también por eso resulta perfecta para cualquier ocasión, más aún si tenemos en cuenta que las fiestas están a la vuelta de la esquina y junto a ellas las celebraciones de comidas y eventos familiares. ¿Acaso existe mejor momento para descubrir las maravillas de la que es conocida en todo el mundo como la mejor sal marina en escamas?

Una experiencia multisensorial en los cinco sentidos

Su uso se ha convertido en una experiencia multisensorial dedicada a nuestros cinco sentidos. Tanto por la apariencia visual que presentan las escamas, en forma de diamante, como por el tacto y la sensación que produce el contacto directo con ellas, sin olvidar el olor que desprenden de los minerales de la sal ni tampoco el sonido que nace al masticarlas. Todo ello, cómo no, acentuando nuestro gusto siempre: su intenso, sabroso y limpio sabor hace el resto, ya que libera su salinidad con dulce precisión.

Y es que espolvorear y hacer crujir las escamas sobre la comida es un teatro en sí mismo que se presta muy bien al momento de presentar el banquete en la mesa de Navidad. La increíble versatilidad de la sal Maldon consigue elevar el sabor y transformar un simple plato o ingrediente en algo extraordinario, con una profundidad y sabor redondos: los suaves y crujientes copos tienen una intensidad fresca que contiene el equilibrio perfecto de minerales naturales.

Algo que se puede comprobar en determinadas recetas que casan a la perfección con la época navideña, ideales para triunfar estas fiestas y lucirse con apetitosos platillos. Una sencilla lubina a la sal (al horno), por ejemplo, el tradicional pan con tomate (también sopa de tomate), un original hummus de calabaza, una buena ración de manzanas caramelizadas… vaya, que admite infinitas opciones patrias. Un lujo.

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