La Revolución Rusa de 1917 revolucionó el consumo de caviar en gran parte de la aristocracia de Occidente. Los hermanos Petrossian fueron los que llegaron a un acuerdo con el gobierno de la antigua URSS para conseguir en exclusiva la exportación de caviar ruso. En la actualidad son seis las empresas relacionadas con la alta cocina y la restauración que se han unido para hacer más fácil el acceso a este producto: O Percebeito, Castillo de Canena, Triticum, Klimer, Gastro Fusión Madrid y Fidalgo Vecino, son los creadores de una nueva marca que rememora el negocio del caviar de aquellos años, Caviar París 1925.

Este exquisito producto artesanal, derivado de las preciadas huevas del esturión, está realizado con una selección de caviares sostenibles de los principales países productores del mundo, controlando los procesos de maduración y reenvasándolos en el momento más óptimo. Cuanto mayor es el ejemplar de esturión, más elegante, suave y aromático es el sabor del caviar. Su maduración en lata de pistón de entre 3 a 6 meses te transportará al mundo del caviar más exclusivo, el de Baeri, Oscetra y Beluga.