Podemos empezar a desempolvar los trajes de chulapos y chulapas porque San Isidro está a la vuelta de la esquina. Y aunque, por segundo año consecutivo esta fiesta madrileña no va a llenar las praderas de verbenas, nadie te va a quitar el bailar un chotis bien agarrado y comerte unas típicas rosquillas de San Isidro.

Como cada año, el 15 de mayo se celebra la festividad de San Isidro Labrador, patrón de la ciudad de Madrid. Tradicionalmente madrileños y madrileñas llenan los parques de la ciudad para celebrar este día festivo disfrutando de la verbena y el buen tiempo (y engalanados con el traje tradicional de chulapo, si puede ser).

Y además de coger un poco de solecito y echarse unos cuantos bailes en la pradera de San Isidro, la tradición dice que tienes que disfrutar unos buenos barquillos y rosquillas de San Isidro. Que no es que solo las podamos comer en esta época del año, pero sí que en esta época del año les tenemos que hincar el diente pase lo que pase.

Quién era San Isidro Labrador

Además de ser patrono de la villa de Madrid, San Isidro también es el patrón de los agricultores, y es que a este santo se le atribuyen más de un centenar de milagros, y entre sus dones estaba el de encontrar agua con facilidad.

Cuenta la historia que San Isidro nació en los alrededores de Madrid hacia 1080 en el seno de una familia humilde. Al quedar huérfano a una edad muy temprana, el jóven comenzó a ganarse la vida como pocero. Es por ello que las fiestas de San Isidro giran en torno al agua.

La romería a San Isidro se celebra tradicionalmente en la pradera madrileña que lleva su nombre, donde se encuentra la Ermita de San Isidro. Allí, es costumbre que los chulapos y chulapas beban ‘agua del santo’ que brota de un manantial cercano a la ermita. Además de beber agua del manantial también es tradición celebrar esta festividad merendando rosquillas y limonada.

Si vas a pedir una limonada, tienes que saber que la madrileña lleva vino, limón, azúcar y fruta troceada (normalmente manzana). Mientras que, si vas a comprar rosquillas, puedes elegir entre las ‘tontas’ (con huevo), las ‘listas’ (con huevo y recubiertas de azúcar glas) o las de Santa Clara (con una capa de merengue blanco).

Qué son las rosquillas de San Isidro

Te diríamos que son las rosquillas más famosas del mundo con el permiso de Homer Simpon, y es que no puedes visitar la capital y no probar este dulce típico. Hay quienes sitúan la historia de las rosquillas de San Isidro en la localidad de Fuenlabrada y le atribuyen la creación a ‘tía Javiera’, que comenzó a vender estos dulces en la romería del santo. Otros aseguran que el origen de este manjar se encuentra en Villarejo de Salvanés, y aunque no sabemos la fecha exacta, en 1890 el pintor Ángel Lizcano ya había pintado un lienzo con una escena de las Romerías de San Isidro con las rosquillas como protagonistas.

Sea como fuere, lo cierto es que podemos llamar ‘rosquillas de San Isidro’ a diferentes modalidades de este dulce. Existen las llamadas rosquillas tontas, rosquillas listas, o rosquillas de Sana Clara. Todas diferentes y todas deliciosas.

Foto: La Mallorquina

Y no, nadie ha medido el cociente intelectual de estas rosquillas, los nombres han sido otorgados simplemente por una cuestión de dificultad en la elaboración. Mientras las llamadas rosquillas tontas son las más sencillas y fáciles de hacer, las rosquillas listas están enriquecidas con azúcar glas, caramelo y un toque de limón. Las de Santa Clara son el punto intermedio: se adornar con una fina capa de azúcar glass para darles un extra de dulzura.

Cómo hacer rosquillas de San Isidro

Que la pasión repostera no se quede solo en época de confinamiento. Aprovechando el día festivo puedes ponerte manos a la obra y preparar unas deliciosas rosquillas de San Isidro con las que triunfar. Y si eres nivel junior en la repostería puedes empezar por unas rosquillas tontas o por el contrario, si te sientes seguro nivel senior, adelante con las rosquillas listas.

Rosquillas tontas

Las rosquillas tontas son las más sencillas, fáciles de hacer, y también las menos dulces. ¿La parte buena? Son las menos calóricas de estos dulces típicos de San Isidro. Eso sí, mojadas en leche o café… están para chuparse los dedos. Hacer unas rosquillas tontas se trata simplemente de hornear la masa con una capa de huevo.

¿Cuáles son los ingredientes que nos llevarán al séptimo cielo de la repostería?

  • Harina (500 gramos)
  • Huevos (5 unidades)
  • Aceite de oliva (50 gramos)
  • Azúcar blanco (200 gramos)
  • Licor de anís (25 gramos)
  • Anís en grano (2 cucharadas)
  • Sal
  • Levadura (Un sobre)

¿Cómo procedemos? He aquí la elaboración:

  1. Comienza batiendo los huevos junto con en el azúcar hasta que se quede una mezcla completamente homogénea.
  2. Échale a la mezcla el licor de anís y el aceite de oliva y sigue removiendo para conseguir juntar todos los ingredientes.
  3. Añade poco a poco la harina y la levadura mientras sigues mezclando sin parar para evitar crear grumos en la masa.
  4. Del mismo modo que lo hemos hecho con la harina y la levadura, muy poco a poco y sin parar de remover, ve añadiendo una pizca de sal y los granos de anís.
  5. Ha llega el momento de reposar. Deja la masa en un recipiente tapado con un paño de cocina o con papel film en el frigorífico reposando durante una hora.
  6. Mientras tanto, puedes aprovechar para untar una bandeja de horno con aceite o mantequillas para que, al posar las rosquillas, no se peguen. Pon el horno a precalentar un rato antes de meter las rosquillas
  7. Pasada una hora, es el momento de ponerse a diseñar rosquillas. Si la masa continúa demasiado líquida, puedes utilizar una manga pastelera.
  8. Cuando ya hayas hecho tus rosquillas, dales una mano de huevo batido por encima.
  9. Cuando el horno ya esté preparado y las rosquillas listas, adelante. Mete las rosquillas al horno durante 15 minutos aproximadamente a una temperatura de 210 grados. Puedes ir comprobando su estado según vayan cogiendo el color dorado que las caracteriza.
  10. ¡Cuidado, que queda el último paso! Este es el que más trabajo te va a costar: esperar a que se enfríen para hincarle el diente.

Rosquillas listas

Cuando ya hemos pillado el truco a las rosquillas tontas, estamos preparados para iniciarnos en todas las demás. Preparar rosquillas listas consiste en preparar rosquillas tontas añadiéndole por encima un glaseado de azúcar y limón. Son las más características rosquillas de San Isidro y las que solemos encontrar con más frecuencia en las confiterías.

¿Cómo las preparamos? Pues una vez hechos todos los pasos anteriores y consiguiendo nuestras rosquillas tontas, llega el momento de preparar el glaseado para cubrirlas.

¿Qué ingredientes necesitamos para hacer el glaseado de las rosquillas listas?

  • Azúcar seda o azúcar glass muy fino (400 gramos)
  • Azúcar blanco
  • Clara de huevo pasteurizada (30 gramos)
  • Zumo de limón (medio limón)

¿Cómo elaborar el glaseado?

  1. Lo primero es mezclar agua y el azúcar blanco en un cazo a fuego medio durante 5 minutos aproximadamente para crear un almíbar.
  2. Con el almíbar caliente, baña las rosquillas y déjalas escurrir sobre una rejilla.
  3. Por otro lado mezcla el azúcar seda con el zumo de limón y la clara de huevo.
  4. Vuelve a bañar las rosquillas, ahora en la mezcla anterior y solo por la parte superior. Déjalas escurrir de nuevo en la rejilla.
  5. Añade el resto de azúcar glass a la mezcla anterior que te ha sobrado para crear una masa de textura fondant para poder hacer el típico enrejillado de éstas rosquillas.
  6. Con la ayuda de una cucha o una espátula, vierte esta masa sobre las rosquillas dibujando una rejilla.
  7. Antes de hincarle el diente, déjalas reposar hasta que el glaseado se seque por completo.

Rosquillas de Santa Clara

Aquí todos los caminos salen de las rosquillas tontas. En este caso, las de Santa Clara, se preparan con rosquillas tontas superponiéndoles un merengue que después queda seco.

¿Qué ingredientes necesitamos para preparar el merengue?

  • Agua (75 ml)
  • Azúcar (400 gramos)
  • Huevos

¿Cómo procedemos a la elaboración?

Después de haber preparado las rosquillas de igual manera que en las dos recetas anteriores, nos ponemos manos a la obra con el merengue.

  1. Preparamos a fuego lento durante unos 20 minutos al el almíbar a base de agua y azúcar.
  2. Utilizamos 50 ml de claras de huevo para ponerlas a punte de nieve.
  3. Mientras seguimos batiendo las claras, añadimos poco a poco el almíbar previo.
  4. Cuando tengamos el merengue listo, bañamos las rosquillas y las horneamos a 150 grados hasta que el merengue se endurezca.

Dónde comprar Rosquillas de San Isidro

Y si no no te apetece o no tienes tiempo de enfundarte el mandil para preparar tus propias rosquillas, también puedes comprarlas ya hechas. Te proponemos

La Mallorquina

Da igual el postre que vayas a buscar: La Mallorquina siempre es un acierto. En sus dos locales (Velázquez 39 y Puerta del Sol), esta centenaria pastelería cuenta con rosquillas tontas, listas y de Santa Clara durante todo el mes de mayo.

Viena Capellanes

En esta también histórica pastelería de la capital podemos encontrar más deliciosas Rosquillas de San Isidro para celebrar estas fechas. Por 10,80€ en Viena Capellanes puedes encontrar un surtido de 24 rosquillas tontas, listas y de Santa Clara.

Manacor

La pastelería Manacor es otra de las que nos ofrece este dulce típico de la festividad de San Isidro. Entre 14,50€ y 29,00€ puedes elegir una bandeja surtido con los diferentes tipos de rosquillas de San Isidro.

El Riojano

En la madrileña pastelería El Riojano también puedes hacerte con unas deliciosas rosquillas del Santo además de con una amplia y deliciosa variedad de dulces y postres que te pondrán los dientes largos.

Deja un comentario

Cancelar la respuesta