“Para nosotros la imagen sólo es el reflejo de nuestra forma de vivir y entender el vino, del #EspírituRibera, y de la evolución de la Denominación de Origen, que ha cambiado mucho desde su nacimiento en 1982. El reto ahora para el Consejo Regulador es continuar proyectando ese Espíritu Ribera y apostando por la creatividad en todas sus representaciones. Y por supuesto, ayudar y apoyar a todas nuestras 300 bodegas a que continúen con su crecimiento imparable”. Con estas palabras, Enrique Pascual, Presidente del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Ribera de Duero http://www.riberadelduero.es , explicaba el rebranding de la marca. Un nueva imagen diseñada por la consultora LLORENTE&CUENCA que proyecta una forma de vivir el vino, simbolizar el crecimiento, la evolución y la actual realidad de la Denominación de Origen a través de un símbolo presentado en formato vertical.

El logo, presentado el pasado 11 de febrero, está diseñado en diversas tonalidades de paisaje, puesto que, igual que los vinos, surge de la tierra; tipos de sueño y terrenos y con colores vibrantes tal y como presentan los vinos de las más de 300 bodegas que forman parte de la demarcación.

“Una región en constante evolución como es Ribera del Duero exigía un nuevo logo fiel a su espíritu creativo y a las disciplinas con las que se identifica. Todo ello lo hemos querido reflejar con un trazo manual que nos recuerda al rio Duero y al esfuerzo y dedicación de todos los bodegueros de la región. El vino nace, como el arte, de la artesanía y este es un trazo artesano y elegante, como son sus vinos”, concluía David González Natal, Director Creativo Ejecutivo del proyecto.