Antonio Ferrari es el propietario de una vinoteca al norte de Italia donde el pasado domingo ocurrió, según él, algo nunca antes visto en su local. Una familia de seis llegó con sus hijos y éstos se portaron tan educadamente a lo largo de toda la comida que decidió premiarles con un descuento de 13 euros.

Una iniciativa que muchos seguidores aplaudieron al ver la foto de la cuenta (y descuento) que Antonio les había hecho a la familia y que posteriormente publicaba a través de su Instagram .

Tal fue el éxito que muy pronto apareció por allí el periódico Corriere della Sera  para entrevistarle y contar el por qué de su idea. “Copié la idea de un local de Miami, donde estuve hace unos meses de vacaciones. Me encantó tanto que decidí ponerla en práctica en mi propio local”, explicaba al periódico. “Era un espectáculo demasiado bueno” comentaba Ferrari, “los padres tenían más o menos mi edad, unos cuarenta años, los niños entre cuatro y seis. Tenía muy poca confianza para hacer cumplidos, era la primera vez, así que opté por el descuento”.

Según éste, lo hizo porque es muy consciente de que ser padre es difícil y no siempre se puede criar a los hijos con prohibiciones, pero cuando estás rodeado de gente hay que enseñarles a respetar.