Reconocelo, te gusta salir de noche y reunirte con tus amigos o amigas igual que hace unos años. Risas, música, conocer gente y tomarte unas cuantas cañas viendo tu deporte favorito o unos cocteles una noche de fiesta. Sin embargo, ya no tienes dieciocho años – cuando podías despertarte a la mañana siguiente como si nada e irte de comida familiar o de escalada si hacía falta – y el día de después ya no es nada llevadero. No es nada agradable levantarse la mañana del domingo sintiendo ese dolor punzante en la cabeza, dolor de estómago e incluso puede que nauseas. Quizás debas replantearte no excederte tanto la noche del sábado, pero claro, ¡cualquier se lo dice a tu yo de fiesta! Estos días de verano, por si fuera poco, se le suma al calor, que hace aún más infernal ese proceso de resaca. No te preocupes nosotros intentaremos darte algunos remedios para que la pases lo mejor posible.

Bebe mucha agua. Ya, lo sabes, pero no siempre lo haces. El proceso de resaca es básicamente una deshidratación de la noche anterior – que en verano con el calor y el sudor se acrecenta. Bebe mucha agua antes de acostarte para que al levantarte estés más hidratado, e incluso si te acuerdas, bebe vasos de agua por la noche, intercalándolos entre cerveza y coctel.

Desayuna fruta. Sandía, por ejemplo, su alto contenido en agua también te hidratará y te hará bien al estómago.

Toma alimentos cocidos o hervidos o a la plancha. Estos harán que tú estómago no tenga que trabajar tanto como con alimentos fritos que pueden sentarle mal y crearte más sensación de malestar y nauseas.

Toma chocolate o bebe algún refresco con azúcar. En pequeñas cantidades puede sentarte muy bien, aumentará el nivel de azúcar en tu organismo y facilitará el proceso de digestión, eliminando más rápidamente las toxinas.

Descansa. Siempre que puedas, intenta descansar. ¡No se te ocurra pasarte con el alcohol el día antes de una reunión importante o de un día duro de trabajo!

Samuel García

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