Reinventarse o morir. Si pensabas que a una crep solo íbamos a añadirle chocolate caliente, siropes o algún tipo de mermelada estabas muy equivocado. Hace calor y no hay nada mejor que algo refrescante (templado también lo damos por bueno) para calmar los sofocos que salen de tu interior. Así que, ¿qué te parece si hoy nos guiamos por la autora del libro ‘Proteínas vegetales. 66 recetas antioxidantes’, Fern Green, con algo rico y fresco y con muchísimas verduras y proteínas vegetales?

Ingredientes:

2 cebolletas cortadas en láminas finas

1 cucharada sopera de aceite de oliva

100 g de almendras peladas

2 puñados grandes de rúcula

1 diente de ajo

El zumo de 1 limón

12 tomates cherry cortados en dos y asados durante 30 minutos

1 aguacate maduro cortado en láminas

100 g de queso feta desmigado

1 chile rojo laminado

Ingredientes para la crep:

100 gramos de pistachos sin cáscara

50 gramos de pipas de calabaza

50 g de pipas de girasol

100 g de castañas peladas

1 cucharada sopera de sirope de arce

La ralladura de 1 limón

1 puñadito de hojas de tomillo

1 cucharada sopera de aceite de oliva

Sal

Pimienta

Modo de preparación:

Precalentar el horno a 200 °C. Para preparar la crep, tostar los pistachos y las pipas durante 8 minutos. Triturar junto con las castañas, el sirope de arce, la ralladura de limón, el tomillo, el aceite, la sal y la pimienta con ayuda de un robot de cocina o picadora. Con la pasta resultante, formar un disco de 5 mm de grosor sobre papel vegetal. Pinchar con un tenedor y hornear durante 20 minutos. Sofreír las cebolletas en aceite. Triturar en el robot las almendras y la rúcula junto con el ajo, la sal y la mitad del zumo de limón. Disponer el pesto de rúcula sobre la crep, añadir los tomates, el aguacate, el queso feta y el chile. Regar el reto del zumo de limón y decorar con cebolleta.