Ramón Freixa cruza el Mediterráneo para anclarse en Formentera con un chiringuito y un restaurante gastronómico dentro del sofisticado hotel Cala Saona. De la salida del sol hasta su caída, el chef catalán que defiende que “sin tradición no hay vanguardia” llevará a la isla una cocina de paisaje, producto y territorio, elevando su oferta culinaria en un lugar que siempre le ha inspirado y en el que lleva veraneando desde hace más de una década.
Restaurante Cala Saona Ramón Freixa
La cultura y el ecosistema de la isla emergen como los conceptos a explorar en Restaurante Cala Saona Ramón Freixa, un chiringuito frente al mar que abrirá a mediodía para proponer una experiencia conectada con el paisaje; con el producto de la isla y extraer todo su potencial a través de las recetas tradicionales del litoral y de las islas.
Una langosta a la parrilla, un carabinero con sobrasada o un rodaballo al horno con vistas al mar pondrán las brasas y el mar a disposición del huésped o comensal; el cual podrá asimismo saborear un arroz seco con gamba, butifarra y pulpo o un arroz de bogavante azul con sello de autor; y finalizar con una ensaimada con crema quemada y helado de nata en honor a la gastronomía balear.
Gastronómico Sol Post Ramón Freixa
Al llegar la noche el concepto cambiará en el restaurante gastronómico de Freixa con un menú degustación basado en la reinvención de la tradición, el producto y el territorio.
El chef propone en este proyecto de alta cocina contemporánea un recorrido por Formentera -y su riqueza culinaria- a través de un pastisset de peix y calabaza, un pan de cristal con fuet de porc negre, o una sepia con jamón ibérico y caviar con los que adentrarse en el paisaje marino y disfrutar de una carta en la que el mar y la montaña se funden para ser uno.