Utilizar platos, cubiertos y vasos de usar y tirar puede que se convierta en una cosa del pasado. Un ejemplo de ello es Japón, donde los vasos y platos comestibles ya se están comercializando.

Una compañía japonesa atrajo atención mediática internacional tras presentar vajillas comestibles este pasado otoño. Anunciado en septiembre por The Japan Times y más tarde también por la CNN y otros, esta compañía dice estar trabajando por un mundo más eco-consciente.

Las versiones actuales de estos platos diseñados por la empresa japonesa Marushige Seika K. K., una pequeña empresa situada en un pueblito de la costa que lleva haciendo barquillos para helado desde hace décadas, puede retener agua hasta 30 minutos (y además saben a gamba). El secreto de estos platos está en las gambas, la sal y la fécula de patata, todo mezclado y cocinado a alta presión.

Sakakibara Katsuhiko, un alto directivo de la empresa, ha dicho tener muchas esperanzas de que estos platos funcionen como producto y ya está mirando hacia el futuro con nuevos sabores y diseños que le gustaría ver utilizados en los Juegos Olímpicos de Tokyo en 2020.

Marushige Seika no son, sin embargo, los únicos que trabajan en la comercialización de productos que ayudan a cuidar al medio ambiente. La empresa de fabricación de envasado Honest, también en Japón, ya tiene un exitoso producto en el mercado: un vaso de algas comestible que lleva vendiéndose online desde 2007.

Otros diseñadores en países tan lejanos como Estados Unidos, Bélgica o India, también están trabajando en proyectos parecidos. Algunos críticos ya han comenzado a defender el uso continuado de platos desechables, argumentando que estos son utilizados para proteger a la comida de suciedad o microbios y que una vajilla comestible sería inútil.

¿Y tu? ¿Te comerías tu tenedor de postre?