No todos los titulares los iba a dar Donald Trump, también el presidente de Islandia ha dado uno convertido inmediatamente en carne de debate para los defensores y detractores de la piña en la pizza.

“Si llegara el momento, promulgaría una ley que prohibiese la piña en la pizza”, así de contundente se mostró Guðni Th. Jóhannesson, el presidente de Islandia, durante una charla con estudiantes. Unas declaraciones que no pasaron desapercibidas ni para sus propios habitantes ni para los del resto del mundo, por si a otros presidentes les diera por pensar de la misma manera y terminaran tomando semejantes medidas de prohibición.

Unos estarían encantados de librarse de esos tropezones dulces en una comida tradicionalmente salada, pero otros pondrían el grito en el cielo al dejar a la pizza sin un ingrediente tan fresco como la piña. Y es que la charla de este presidente con unos estudiantes en la ciudad de Aukey hizo mella, para empezar, en el propio presidente, quien no pudo evitar mencionar su descontento con la intromisión de esta fruta en la comida típica de Italia.

Tan tajante se manifestó, “Si de mí dependiera aprobaría una ley que lo prohibiera”, que el estudiante que lanzó la pregunta al presidente Jóhannesson todavía se está lamentando de haberle preguntado si era de los que se decantaba por la pizza tradicional o por sus versiones más modernas.