Actualidad

¿Por qué todas las marcas están lanzando ahora versiones alcohólicas de sus bebidas?

Esta tendencia consistente en ‘espiritizar’ bebidas está viviendo su pleno apogeo en la industria alimenticia.

Haz clic aquí para leer la versión en inglés.

La última actualización de esta corriente líquida, sincronizada asimismo con el auge de las latas de cócteles con alcohol, la llevó a cabo Dunkin’ Donuts con una colaboración totalmente inesperada con la cervecera Harpoon de Boston para lanzar una línea de cafés y tés helados con alcohol en lata.

Los cafés con alcohol, que contienen un 6% de alcohol, están disponibles en cuatro sabores como el de moca o caramelo, al igual que los tés, como el de dragonfruit de fresa y mango y piña, que contienen un 5% de alcohol.

Una corriente sorprendente que siguió in crescendo con la asociación de Kellog’s con Sugarlands Distilling para presentar una bebida alcohólica inspirada en los gofres: ‘Eggo Brunch in a Jar’. Esta mezcla de color crema envasada en un tarro, contiene un 20% de alcohol y supuestamente sabe directamente a brunch y/o a los gofres Eggo rociados con sirope.

El hecho de reversionar las bebidas es algo que está proliferando con infinidad de iteraciones con alcohol por parte de marcas no asociadas previamente a ese universo. En este sentido, SunnyD lanzó el refresco ‘SunnyD Vodka Seltzer‘, de naranja con vodka; en mayo, Lipton Ice Tea también lo hizo con su versión ‘hard’, y, en junio, AriZona presentó tres iteraciones con alcohol de su té helado.

Dentro de este mismo marco, aunque igual no resulte tan desconcertante, el año pasado, Pepsi y Boston se asociaron asimismo para lanzar el ‘Hard Mountain Dew‘. Y Coca-Cola, que lanzó su primera bebida alcohólica, Lemon-Dou, en Japón en 2018, y ahora cuenta con todo un expositor de bebidas espirituosas en la que destaca su colaboración con Jack Daniels.

Bebiendo de la tendencia

Este rebranding o giro estimulante sobre las marcas, con las que re-dirigirlas asimismo a un nuevo público mediante la alcoholización de sus bebidas, están normalmente vinculadas a asociaciones creativas con otras marcas de alcohol ya existentes, que pagan una licencia por el uso del nombre.

La ventaja de licenciar nombres de productos nostálgicos es que el público ya conoce con anterioridad la marca y se siente más inclinada a probar ese tipo de bebidas, que ya gustan de por sí en su versión sin alcohol.