¿Recuerdas la última vez que comiste espinacas? Párate a pensar unos minutos. ¿No recuerdas nada raro en tu boca? ¿Una sensación arenosa, pastosa, pringosa en los dientes imposible de quitar ni bebiendo agua? No es tu boca, ni siquiera es culpa tuya ni estás solo en esta causa. Se trata de un efecto colateral de los beneficios de las espinacas, que no todo iba a ser positivo en esta verdura verde.

Quién nos iba a decir que esta verdura, postulada como la mejor, iba a provocarnos un efecto estético tan feo en la boca y tan desagradable en los dientes; pero por otro lado era fácil intuir que algo tan beneficioso también tenía que tener su trampa; en el caso de la espinaca es el denominado spinach teeth.

Médicamente, el término hace referencia a la sensación arenosa y pastosa, muy desagradable para muchos, que se queda en los dientes después de comer esta verdura. Y es que, también médicamente, hay una explicación y ha sido dada por el Departamento de Medicina Oral, Infección e Inmunidad de la Facultad de Odontología de Harvard: “el ácido oxálico y el calcio, ambos componentes de esta verdura, se combinan con la saliva al masticar las espinacas y generan una sensación desagradable en la boca”.

De manera que no hay forma de escapar de los temidos “dientes de espinaca” cada vez que la consumamos, simplemente podemos rebajar la sensación arenosa con la ingesta de bebidas u otros alimentos que estén, en la medida de lo posible, libre de calcio y ácido oxálico.