Jerez de la Frontera le toma el relevo este año a Alicante como “Capital Española de la Gastronomía 2026” bajo un lema que encarna por completo la esencia jerezana. ‘Come, bebe, ama Jerez’ concentra desde la riqueza de su tradición vitivinícola hasta la popularidad que define su oferta gastronómica.
Pescaíto frito, tocino de cielo, tortillitas de camarones, berza jerezana…. Comer en Jerez es disfrutar de la tradición y del producto, sin dejar de lado los valores sostenibles que poco a poco van integrándose en su cocina. La bebida, por supuesto, no se queda atrás. Porque Jerez también es el destino enoturístico por excelencia. Con denominación de origen y estilos de vino propios, cuenta con una gran variedad de tipologías vinícolas que bailan entre el fino, el amontillado, el oloroso y el palo cortado.


La nueva Capital Española de la Gastronomía 2026 celebra mucho más que su gastronomía: celebra un estilo de vida. El jurado del certamen, compuesto por destacadas figuras del ámbito institucional, turístico, gastronómico y de la comunicación, elegiría por unanimidad a la ciudad gaditana frente a la candidatura de Antequera, destacando “un programa transversal y ambicioso, con más de 60 actividades y eventos gastronómicos, en el que brilla con luz propia la cocina del vino”. En Jerez conviven, con naturalidad, la esencia de la taberna y la excelencia de los restaurantes con estrella Michelin.

Tal y como señala María José García Pelayo, alcaldesa de Jerez, “nuestra cocina, forjada en la convivencia de culturas, refleja la riqueza del territorio y el legado compartido entre pueblos. Es una cocina única, tradicional, que hunde sus raíces en siglos de historia y que ha sabido dialogar con la innovación y las nuevas expresiones culinarias”. Una herencia que se proyecta al mundo a través de recetas que encierran más de 3.000 años de mestizaje cultural.
Esta distinción supone, además, un impulso clave para reforzar la candidatura de Jerez a Capital Europea de la Cultura 2031, como subraya Pedro Palacios, director general de la CEG, entidad organizadora del galardón. «Jerez no solo se saborea: se vive, se bebe y se ama«.