Si alguna vez has bebido vino durante un vuelo, te habrás dado cuenta de que tiene un sabor ligeramente diferente a cuando estás en tierra firme. Esto es porque la altitud cambia el sabor del vino. Pero como no queremos que dejes de disfrutar de una copita (o dos) en pleno vuelo, te vamos a descubrir cuál es el mejor vino para beber en el aire.

 

 

Durante los vuelos, los taninos provocan en el vino un sabor todavía más astringente, reduciendo el sabor a fruta – a no ser, que sean muy afrutados-. Es difícil encontrar un vino realmente bueno que no cambie prácticamente nada su sabor cuando estás en medio de un vuelo. Los vinos tintos o los blancos, a pesar de ser los más habituales y más vendidos en los vuelos, son los menos recomendados: el vino perfecto es un rosado fresco y brillante, ligeramente afrutado y versátil. Concretamente, un rosado que sea seco, delicado y que también presente sabores cítricos y detalles a frutas rojas.