Si deseas descubrir qué es realmente Los 33 deberás sentarse en una de sus mesas. En Instagram encontrarás el vacío. Por ello, tendrás que dirigirte a su web o llamar para reservar, si tienes suerte, con dos meses de antelación.
Con ese aura misteriosa y enigmática, que comparte con otros proyectos como 61. en la capital, el restaurante liderado por Nacho Ventosa y Sara Aznar ha conseguido manifestar personalidad en un mar de uniformidad. Mantener su exclusividad a lo largo de cuatro años de vida, sin perder nunca la honestidad y la cercanía.

Dirigido gastronómicamente por Oswaldo González Herce, el restaurante fusiona la esencia de un bar madrileño con la calidez de una parrilla en medio de un espacio sofisticado en el que el fuego es el eje central de una cocina sin efectismos. “El producto brilla con luz propia”, describen desde el local madrileño sellado por el producto de máxima calidad, de cercanía y temporada.
Entre vigas de madera y estanterías con vinilos, este espacio culinario con mesas altas destinadas para el picoteo y sofás en los que relegarse al placer de comer, ha resplandecido en la gala de la Guía Repsol, celebrada el 16 de febrero en el Palacio Ferial y de Congresos de Tarragona. Un Sol que pone en valor la identidad y la solidez de un proyecto que ya cuenta en su historial con un reconocimiento en 2025 por la Guía Michelin y como nº15 del ranking de The World’s 101 Best Steak Restaurants.


Con un concepto ininterrumpido de 13 a 01.00, y una cocina inspirada en la gastronomía hispano-uruguaya, Los 33 se presenta como un escenario en el que conviven distintos escenarios simultáneos: desde mesas bajas en las que se comparten sus famosos bikinis y su tortilla de patata individual al estilo de Betanzos, a modo informal, hasta veladas con luz tenue que iluminan su mítica sopa de cebolla, y alguno de los más de 100 vinos que posee en su bodega.
La propia guía lo reafirma: “es aquel restaurante que recomendarías a un amigo y al que ya estás pensando en volver un montón de veces”. Una distinción que reconoce la vocación de elaborar una cocina honesta y coherente que marida de forma natural con la filosofía del restaurante más exclusivo de la capital.