No eres tú, soy yo, pero con el café. No es el café y su leyenda quienes terminan haciendo daño la organismo. Es la temperatura a la que se sirven bebidas de este tipo, también tés y mate la causante de enfermedades como el cáncer de esófago.

Así de rotunda se ha mostrado la OMS (Organización Mundial de la Salud) en su último informe sobre los agentes causantes de cáncer de esófago.

Bebidas consumidas a temperaturas por encima de los 65-70 grados son un nido de razones para potenciar la aparición de este tipo de cáncer.

El informe fue publicado la semana pasada por la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC) y no deja lugar a dudas: el riesgo es bajo en Europa y Norteamérica por sus normales hábitos de consumo, pero en otros países, como China, Turquía, India y América del Sur, el consumo de café y té se ingiere por encima de las temperaturas marcadas, suponiendo un peligro para la salud de las personas.

Una investigación que ha servido para acabar con la mala publicidad que desde años atrás, 1991, se lleva haciendo sobre el café y el . Bebidas que a día de hoy podemos decir que no son cancerígenas por sí solas, sólo son perjudiciales por sus altas temperaturas en la elaboración.