Cuando Starbucks presentó el año pasado sus nueva línea de bebidas navideñas junto a sus ya habituales y conocidas bebidas, había una que destacaba sobre el resto: el Mocha de Chocolate Blanco Tostado. Una bebida que mezclaba espresso y leche con un sabor similar al chocolate blanco, pero caramelizado. A partir de este momento numerosas marcas comenzaron a crear dulces y bebidas de chocolate blanco caramelizado como Hershey’s o la marca de chocolates Callebaut con su nuevo chocolate blanco sabor caramelo.

Aunque parece que el dorado es tendencia foodie entre los dulces, “a muchos cocineros no les gusta el chocolate blanco porque es muy dulce”, explica Belinda Leoing, pastelera y copropietaria de la B.Patisserie de San Francisco, “y la caramelización le brinda un sabor adicional; a todos nos encanta el mundo caramelizado”. “El chocolate blanco ha tenido una mala reputación durante años”, explica la experta Megan Giller, autora de ‘Bean to Bar: America´s Craft Chocolate Revolution”, porque, aunque legalmente es chocolate, mucha gente no lo considera chocolate de verdad. Pero ahora el simple acto de caramelizar más el chocolate le da una nueva oportunidad en el mercado y en los paladares de la gente.