En España somos de los bocadillos por la tarde, las tostadas en el desayuno, de untar cremas, patés y quesos pero, sobre todo, de mojar pan en nuestros platos como la forma  más silenciosa de gritar un «¡qué bueno estaba»!».

El pan es un alimento básico que nos ha acompañado siempre en nuestra dieta y al que le damos la bienvenida en cada una de nuestras comidas ubicándolo sobre la mesa. Aunque, ¿hace cuanto que no comes con pan?

Siguiendo los datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación el consumo de pan per cápita ha vuelto a caer un año más, aportando que si en 2007 cada español acabaría comiendo 43 kilos de pan, el pasado 2018 bajamos hasta 31,8 kilos. Por supuesto, el consumo sigue manteniéndose de forma más regular en las localidades más pequeñas y en las persona de más de 50 años.

Pues bien, en esta revolución del pan, el Gobierno ha decidido renovar un ley relacionada con este alimento básico que se creó en 1984 y que promete, sobre todo, informar más al consumidor y darle las herramientas para no ser «estafados» ante una compra tan diaria de este alimento. De esta forma, estos serán los cambios que veremos próximamente cuando vayamos a adquirir nuestra barra de pan:

  • Pan integral. El verdadero protagonista de esta nueva ley. A partir del 1 de julio, solo se permitirá llamar pan integral al pan 100% integral de grano completo. Hasta ahora, lo que ocurría es que cualquier pan elaborado con una bajo porcentaje de harina integral, al que luego se le añadían salvados y otras harinas, ya podían ser considerados como «integrales.
  • Etiquetado del pan. Aunque no sea un pan 100% integral y se usen distintos tipos de harina, el producto deberá ir etiquetado con una indicación en porcentajes de qué tipos de harina lleva y en qué cantidad cada una.
  • Masa madre. Una nueva tendencia que habrás podido observar en los últimos años en las boutiques de pan son el concepto «masa madre» que consiste en una masa del pan que dejan fermentar a partir de la mezcla de harina y agua de forma natural. Pues bien, se acabo lo de añadirle levadura industrial para acelera este proceso biológico ya que solo podrán denominarse como «masa madre» aquellos que tengan un 0,2% de levadura industrial como máximo y hayan pasado un tiempo de fermentación de 15 horas.
  • Baja el IVA. El IVA de los panes integrales de centeno, espelta, etc. (es decir, todos aquellos que no sean trigo) bajará de un 10% a un 4%:
  • Ojo con la sal. Los españoles no somos nada sosos y es que consumimos hasta 9,8 gramos de sal cada día (el doble de la recomendación de la OMS), por eso, la cantidad de sal se ha regulado a 1,31 gramos o 0,52 gramos de sodio por cada 100 gramos de pan.