La receta del poké nació en Hawaii como una combinación de tres elementos servidos en un bowl, de ahí su nombre compuesto, cuya base es siempre el arroz blanco. De entre sus principales opciones para recubrirlo están tres pescados crudos (atún, pez mantequilla o salmón) que se maridan habitualmente con salsa de soja. Y, sobre ellos, una amalgama de ingredientes en los que tienen cabida casi todos, desde las algas, el aguacate -que no suele faltar nunca-, el pepino, las huevas de pescado, la cebolleta, la guindilla o el sésamo como decoración, hasta las verduras encurtidas. La única regla que debe cumplir es que los ingredientes que se añadan estén frescos.

Este plato nació como un picoteo sin demasiadas pretensiones de la pasión de los hawaianos por el pescado crudo. De hecho, los primeros pokés contenían simplemente pequeños trozos de atún o pescados de roca sazonados con diferentes ingredientes y acompañados de salsa de soja, wasabi o aceite de sésamo. En la actualidad y dependiendo del establecimiento al que se acuda, lo más habitual es que el consumidor elija el tipo de pescado y los ingredientes que acompañan el bowl. Si quieres probarlo te recomendamos algunos de los mejores sitios para salir de allí con ganas de más. En Madrid no dudes en acudir a El Loco Antonelli, Aloha Poke y a Buns and Bones, y si estás en la Capital Condal, Lascar 74, Poké Sí y Poké Maoli se convertirán en tus sitios estrella.