Después de ver esto olvidarás ese pensamiento e imagen aburrido, arcaico y formal que existe sobre algunos museos. Nueva York, Los Ángeles y, con esta última apertura, San Francisco se han convertido en las tres capitales más dulces e inocentes de todo Estados Unidos desde que el Museo del Helado se ha establecido en ellas. Es el sueño de cualquier niño y adulto al que le apasionan los dulces, los helados y los mundos mágicos. Después de ver su gran demanda, San Francisco ha decidido crear el suyo en uno de sus edificios más antiguos, un banco 108 años situado en el número 1 de la histórica Gran Aveneu.

Para acceder es tan fácil como comprar las entradas con suficiente antelación para no encontrarse el sell out en la ventanilla de tickets (lo cuál no es difícil, ándate con ojo) y pagar 32 euros por cada una de ellas. Parece mucho pero si realmente te apasiona todo lo colorful, los unicornos y vives en un mundo de color de rosa, te aseguramos que compensará.