El doctor Walter Willett, de la Escuela de Salud Pública de Harvard, es uno de los principales expertos en salud, nutrición y bienestar que ha destapado durante décadas las mentiras alimentarias que contaban las agencias gubernamentales y las coaliciones de alimentos en los Estados Unidos.

En su libro ‘Come, bebe y sé saludable’, el doctor Willett identifica algunos de los mitos alimentarios que se nos han impuesto y lo que podemos hacer para combatirlos.

Mito 1: La pirámide alimenticia

La creación de los grupos de alimentos básicos -carne, lácteos, pan, frutas y verduras-, explica Willett, fue un intento del Departamento de Agricultura de Estados Unidos de crear unas pautas generales sobre las que comer todos los días. Pero esto no fue lo suficientemente detallado como para ser útil: “no reconoció la diferencia entre el pan blanco y los granos integrales o las espinacas y las cerezas”, explica.

Mito 2: La grasa es mala

“Todo el mundo quiere estar más delgado y la grasa es lo opuesto a estar delgado. Entonces si queremos estar delgados ¿por qué comer grasa?”, pregunta Willett. Lo que la gente no sabe o no entiende del todo es que la grasa es uno de los tres tipos de sustancias alimentarias que nuestro cuerpo necesita. Sí, también la necesita para adelgazar: las grasas buenas procedentes de verduras y pescados.

Mito 3: Las dietas bajas en carbohidratos son sanas

“La dieta Paleo, Keto o Atkins son dietas bajas en carbohidratos además de un negocio enorme por dos razones: la primera, porque las personas que siguen estas dietas tienden a experimentar una pérdida rápida de peso en los primeros meses de la dieta y, segundo, porque puedes seguir comiendo bacon sin dejar de perder peso”, explica el doctor. Por lo tanto, son dietas muy sugerentes como para no seguirlas, pues te dejan comer lo que te gusta y bajas de peso, eso sí, de una forma muy poco sana.