O eres de un bando o eres del otro, uno nunca puede quedarse nadando entre dos aguas (ni siquiera en el debate que traemos hoy). ¿La mantequilla va en el frigorífico o es una superviviente de la intemperie? Abrimos ronda de opiniones.

Entonces, ¿metemos la mantequilla en la nevera o la dejamos en la encimera?

Si tuviéramos que dar una respuesta corta, diríamos que puede mantenerse en buen estado fuera de la nevera; eso sí, con algunas restricciones.

Entonces, ¿metemos la mantequilla en la nevera o la dejamos en la encimera?

Hacerse esta pregunta es comprensible, pero la respuesta es, un poquito, ardua; más que nada porque hay que compensar su calidad en cuanto a sabor y buen estado y no siempre van de la mano, ya que fría es su mejor manera de conservarse pero pierde muchas notas de sabor.

Entonces, ¿metemos la mantequilla en la nevera o la dejamos en la encimera?

No a todo el mundo le gusta la mantequilla fría, no tiene buen sabor y no es fácil de servir ni untar en, por ejemplo, tostadas. Sin embargo, la mantequilla se conserva mejor en nevera que a la intemperie, principalmente en verano y en sus versiones sin sal.

Entonces, ¿metemos la mantequilla en la nevera o la dejamos en la encimera?

Que dejemos la mantequilla fuera del frigorífico sólo es recomendable en la mantequilla con sal, la de alto contenido en sodio, ya que es menos propensa a la captación de bacterias y, por tanto, mantiene intactas sus propiedades por más tiempo.

Entonces, ¿metemos la mantequilla en la nevera o la dejamos en la encimera?

Esta última decisión sólo puede aplicarse a este tipo de lácteos. Primero, por la sal, que da más tiempo de vida saludable a la mantequilla; segundo, por tratarse del producto lácteo más graso.