Es cierto que Bélgica es una de las ciudades más cerveceras de Europa. Pero si existe un plato que triunfe y que mejor se haya exportado al resto de países ese es el tan conocidísimo moules frites. Una buena cazuela repleta de mejillones al vapor con apio y cebolla (así es como tradicionalmente la sirven en Bélgia) y una ración de patatas fritas. Eso sí, acompañado como bien sabréis de una buena cerveza.

Así de sencillo. El plato no tiene mucho misterio e ingredientes pero es cierto que ha logrado ser uno de los grandes atractivos gastronómicos de la capital.

En España existen muchos restaurantes y locales que incluyen en sus cartas este famoso plato, pero hay uno en concreto que acaba de aterrizar en el centro de Madrid para deleitar a los amantes de este molusco. Se trata de Mejillón ‘Moules · Frites · Bieres’. Un restaurante dedicado principalmente a los mejillones con patatas pero que a la vez ofrece recetas (10€) internacionales entre las que incluye la española (a la marinera), la mexicana (con chipotle), la japonesa (con salsa de soja, o la peruana (con leche de tigre, cebolla morada y maíz), entre otras. Una oferta que también incluye una selección de cervezas nacionales, internacionales (Warsteiner, Grimbergen o la Porter) y una elaborada de forma artesanal, Mejillon, una triple belga hecha por Casasola con menos graduación alcohólica.

La idea de Mejillón ‘Moules · Frites · Bieres’, creada por Pablo Caruncho, también viene acompañada de una barra de coctelería que ofrece una carta con 19 cócteles con y sin alcohol diseñada por Joel Jamal, campeón de España de Coctelería 2015, para que también puedas saborear delicias como Mejillón, un cóctel que hace honor al local y está preparado con vodka, triple seco, fruta de la pasión, chocolate blanco y zumo de lima.

Un espacio dividido en varios ambientes-una zona de mesas altas, un pequeño y acogedor comedor y un comedor principal- decorado al más puro estilo navy, en tonalidades azules y rojas y con materiales naturales como la madera y elementos vintage.