Existen pocas cosas en el mundo que unan tanto como lo hace una cerveza. Un cumpleaños, una cena romántica, una despedida de soltera, una escapada gourmet, una cena de empresa… Todos esos momentos tienen algo en común, la celebración. Y eso es algo que Mahou lleva practicando durante más de 125 años. No es fácil conseguir tanta maestría, pero gracias a la experiencia y el saber hacer que tanto lleva inspirándoles, la firma española presenta su nueva creación, Maestra, una cerveza tostada de doble lúpulo y sabor intenso. O como la define Mahou, “una cerveza con cuerpo y con matices para poder disfrutarla más intensamente”.

La combinación de variedades de nobles lúpulos incorporados en dos momentos han sido uno de los elementos clave para poder otorgarle ese característico sabor. Por un lado los lúpulos amargos, encargados de aportar un suave y ligero amargor y, por otro, los lúpulos aromáticos, que le han dado ese toque cítrico y floral.

Su intensidad, a simple vista, se puede ver reflejada tanto en la tonalidad ámbar con reflejos anaranjados y espuma fina como en los aromas tostados de la malta, el caramelo, el cacao y el regaliz que se perciben en nariz. Sin embargo, la percepción en boca es lo que realmente va a proporcionarnos todos esos detalles que la hacen diferente al resto de cervezas. Hay que catarla despacio y sin prisa, con un poco de maestría ya que se trata de una variedad un poco más intensa, de una graduación de 7,5. En boca, los granos de café envueltos en miel son el primer aspecto que nuestra mente percibe, aunque va acompañado por un amargor muy fino y persistente que combina a la perfección con alimentos como los frutos secos.

Y es que si hay algo imprescindible a la hora de saborear una cerveza es saber con qué la maridas. Bueno, y la compañía claro. Pero en lo referente a los ingredientes es importante saber qué si vas a aprovechar un sábado antes de comer para poder catarla, que no falte en tu mesita unos frutos secos, unos quesos ahumados y algo dulce como por ejemplo unas pasas o fruta desecada.

¿Que prefieres no adelantarte a la comida? Estupendo. Opta por una elaboración al horno o de larga cocción como es la carne roja o de caza. Conseguirás una jugosidad y cremosidad perfecta para acompañar tu Maestra de Mahou.

Ahora, si eres de los que no sueles liarte a preparar grandes platos, una tapa es algo rápido, sencillo y fácil de maridar. ¿Te gusta el queso? Prueba elaborar una tapa de pan crujiente con un queso ligeramente ahumado y una salsa de gusto dulce/ácido como es la reducción de vinagre de Módena. Aquí, los tostados del pan conjugarán a la perfección con los de la cerveza y el queso aportará una sensación cremosa y ligeramente ahumada que hará que percibas una cerveza mucho más refrescante.