Los yoguis nacieron de la idea de los estadounidenses ‘waffle dogs’, un perrito caliente envuelto en masa de crepe que se come con un palo. De aquí salió la idea de crear estos crepes rellenos, tanto de dulce como de salado.

Los yoguis se preparan al instante con el relleno que el cliente elija -previamente preparado y teniendo en cuenta las opciones veganas y celíacas para todos aquellos que las pidan-.

Una vez elegido el relleno, entre los que destacan el de pollo al curry, carbonara, barbacoa, marinero, plátano y crema de cacao, fresa y chocolate o galleta de oreo, se envuelve en una masa de crepe que se hace a la plancha durante tres minutos. Y, una vez terminado este proceso, finalmente se elige el topping de salsa final y está listo para comer.