Todos hemos sentido ese momento en el que tras una comida o cena copiosa de Navidades, de cumpleaños o de empresa lo primero que se nos pasa por la cabeza es el deseo de desabrocharnos el primer botón del pantalón para evitar explotar por culpa de la presión de la cinturilla del pantalón. Una incomodidad que dura hasta que llegamos a casa y nos deshacemos de esos dichosos jeans. Pero esto no es lo que ocurre con los pantalones más populares de la tienda Beija-Flor, los Kelly Emana jeans. Su co-fundadora, Emilie Whitaker, mitad brasileña mitad estadounidense, explica que se crió apreciando la importancia de la comodidad y de la comida además de que como hija de un diseñador saber apreciar cuando te sientes bien llevando un vaquero. Y han sido estas tres razones las que han dado lugar a un pantalón como este.

“Desde fuera parecen unos pantalones a la última pero es en el interior donde la tecnología hace su trabajo”, añade. Ha sido inventado por una física basileña y lo que tienen de especial estos vaqueros es que la cintura de los mismos aumenta el rendimiento físico y minimiza la fatiga muscular. Por lo que ya sea una comida copiosa o cualquier tipo de movimiento, los Emana jeans se adhieren a tu cuerpo como una segunda piel y se adaptan a todos los cambios.