Un estudio estadounidense ha encontrado que los ciudadanos de Estados Unidos se apresuran en las comidas además de confirmar que la cantidad de tiempo que dedican a comer y a beber como actividad principal ha disminuido para ellos en tres minutos al día. Estos hallazgos han sido posibles después de haber entrevistado a 36.000 personas entre 2006 y 2016.

Al finalizar el estudio se encontró que aunque los tiempos de alimentación habían disminuido en un cinco por ciento, un dato que aparentemente no es para alarmarse, la causa de lo que hay detrás de esa velocidad para comer, sí que lo es. Las cifras detrás de este estudio desvelaron que los padres con niños pequeños, tienden a dedicar la menor cantidad de tiempo posible a tener una alimentación adecuada mientras los adultos mayores de 65 años, dedican más tiempo a comer y a beber. En la investigación también se encontró que las personas con más estudios dedican más tiempo que las que tienen una educación inferior.