Normalmente, si acudes a una coctelería es para tomar un cóctel, pero también los hay que prefieren pedir un vino o una cerveza. Faisal Asseri, gerente de la coctelería Cloak & Petal, explica que hacer cócteles no se trata solo de servir y hacer bebidas, sino de crear e innovar a base de una amplia biblioteca de espirituosos y otros ingredientes para manipularlos y obtener una bebida con un gran sabor que agrade a tu cliente. “No me malinterprenten”, explica, “las coctelerías son lugares en los que dejar que un barman se exprese y cree desde cero y en los que pedir una cerveza, un vino o un cóctel sin alcohol puede parecerles muy simple”.

“El primer pensamiento que se me pasa por la cabeza cuando la gente evita los cócteles artesanales es que dudan en probar algo porque es nuevo e inexplorado para ellos”, explica Asseri.

A Asseri, desde el punto de vista del mixólogo, lo que le resulta molesto es que si los clientes acuden a un restaurante especializado en la creación de cócteles es porque esperan disfrutar de un cóctel bueno y de calidad. “Es como ir a un restaurante de sushi y luego pedir una pizza”, concluye.