Todos los años cambiamos la hora y, aun así, nos sigue costando acostumbrarnos al nuevo horario. El cambio, que nos quita una hora de sueño, afecta sobre todo a niños y a personas mayores de 50 años.

No obstante, podemos llevar a cabo determinadas acciones para regular nuestro cuerpo sin apenas notar el cambio. Por ejemplo, adaptando un menú especial para los días posteriores a este cambio horario.

DESAYUNO

El desayuno es la comida más importante del día y debemos apostar por un desayuno completo. Empieza el día con alimentos ricos en vitamina C, como fruta y zumos naturales, llenos de vitaminas. Un desayuno perfecto sería una rebanada de pan integral, un vaso de leche y una ración de la fruta que más nos apetezca.

COMIDA

Una gran opción es comer legumbres, ya que nos aportarán pocas calorías pero mucha fibra, y triptófano, que es un aminoácido esencial que nos permitirá conciliar pronto el sueño.

CENA

Cena ligero, principalmente verduras. Se recomienda cenar en tu horario habitual e irse a dormir temprano. Es importante dejar un par de horas entre la cena y el momento de irse a la cama.

¡Sigue estos consejos y tu organismo no notará la diferencia!