Si la tarta es redonda, repartirla en porciones es fácil: sólo tengo que dividirla en triángulos y reservar, por supuesto, para mí el más grande. ¿Quién podría equivocarse al servir una tarta? La respuesta es todos, porque, efectivamente, llevamos años haciéndolo muy mal.

Los incrédulos que todavía se nieguen a creer que cortar una tarta redonda tiene algún misterio que echen un vistazo al vídeo que ofrecemos a continuación de Alex Bellos, el matemático que está detrás del canal Numberphile de YouTube.

En él, Bellos informa de lo terriblemente mal que estamos cortando las tartas  y de la cantidad de beneficios que nos estamos perdiendo por no hacerlo según el método auténtico del que ya se informó en una edición de 1906 de la revista Nature.

Según este directorio en forma de bronca por no saber aplicar la lógica ni en el reparto de porciones de tarta, este dulce suele quedarnos seco al exponer al aire la parte del pastel que se ha quedado expuesta tras cortar una porción triangular; algo se repite según vayamos cortando porciones de la misma manera.

El método adecuado sugiere cortar la tarta haciendo un corte transversal que divida la circunferencia en dos e ir sirviendo la tarta mediante cortes rectangulares de manera que podamos juntar las dos semicircunferencias hasta conformar un círculo, aunque cada vez más pequeño.

Tantos años dedicados al aprendizaje y luego hemos tenido que ir a fallar en el corte de una tarta.