La lista de bebidas vegetales como leche de almendra, avena, coco o soja está dando la vuelta al mundo y convirtiéndose cada vez más en una de las bebidas favoritas de la gente. Junto a ellas se une la leche de plátano. Una leche vegana, sin gluten y súper sencilla que está por convertirse en la nueva tendencia culinaria de esta temporada.

No hay que confundir este producto con la leche de vaca con sabor, que con frecuencia es demasiado azucarada y bastante artificial. La leche de plátano de la que hablamos está hecha con plátanos frescos. De momento son sólo dos las marcas que comercializan esta leche: Banana Wave y Mooala, que ofrecen una versión bio sin azúcares añadidos pero con canela en dos variantes, fresca y con chocolate. En Estados Unidos, esta leche de plátano no se considera como un zumo o un smoothie, sino como un verdadero sustituto de la leche. Los veganos han confirmado que, por su textura y sus propiedades, la utilizan en una gran variedad de recetas. La leche de plátano es una opción muy práctica, pues es mucho más fácil de preparar que la «leche» de semillas o frutos secos. Para hacerla en casa, solo basta mezclar un plátano con aproximadamente 100 ml de agua y listo.