Mientras tú lees incrédulo este artículo y deseas morirte de asco, alguien trabaja en algún laboratorio del mundo para dar con la fórmula que permita la elaboración de la leche de cucaracha y su posterior comercialización.

Por qué tener que someter al ser humano a semejante tortura, te estarás preguntado. Porque la leche de cucaracha resulta ser una de las más nutritivas, concretamente, hasta cuatro veces más sana que la leche de vaca.

Y también sabemos lo que vas a decir, que cómo es esto posible si estos insectos tan desagradables no son lactantes. Y no te falta razón. Pero esta leche sería fruto de algunas especies vivíparas que dan a luz a sus crías, como las cucarachas del Pacífico, cuyas crías se alimentan de este líquido, similar a la leche, y rico en proteínas, azúcares y grasas.

Un líquido cuatro veces más sano que la leche de vaca, según un estudio realizado por la Unión Internacional de Cristalografía.

Debido a los problemas de obtener esta leche y colocarla en la estantería contigua a la del resto de leches tradicionales y conocidas, tardaremos mucho tiempo en comprarla en los supermercados, pero los investigadores ya están trabajando en esta tarea.