Cultura

El gusto por las palabras de Ariane Hoyos y Beñat Azurmendi

Estos influenceres se han adentrado en la aventura de abrir una librería, Lasai, en el centro de Madrid.

Ariane Hoyos y Beñat Azurmendi levantan de lunes a viernes a las 9 de la mañana la verja de Lasai. Es la librería que han creado junto a Carla Lurqui en Tirso de Molina, en Madrid. Ellos se dedican a las redes, pero sentían que necesitaban algo que durase más en el tiempo que el contenido digital.

Al mismo tiempo, representan a una generación de jóvenes que, según los datos del Ministerio de Cultura, son el grupo más lector de España.

¿Cuándo y cómo os disteis cuenta de que un enfoque más cultural en redes también podía funcionar?
Ariane: Ha sido bastante orgánico. Empecé cuando me mudé a Madrid a estudiar el máster de Sociología. Al principio fue un poco de broma, pero a medida que lo profesionalicé, hacía que cada vídeo fuera más cultural.
Beñat: Diría que nunca he tenido grandes ambiciones dentro de la redes sociales. Empecé a subir vídeos por la simple razón de que me gustaba compartir mis lecturas. Quizás por un golpe de suerte, ese compartir comenzó a conectar con una gran comunidad de lectores que a su vez me compartían también sus lecturas y su pasión por la literatura. En ese momento me di cuenta de que lo que hacía tenía un valor y un sentido, y me motivó a seguir.

Existe el tópico de “los jóvenes están desinteresados por la cultura y la literatura”. ¿Desmontáis el mito?
A: El uso del móvil es un problema. Hay que entenderlo desde el punto en el que las redes sociales son empresas privadas que están hechas para que pases el mayo tiempo posible en ellas. Sin embargo, cada vez veo a más gente joven deseosa de ir a lugares físicos para pasar tiempo tranquilos y alejados de las pantallas. Los datos de lectura de gente joven ahora mismo son positivos y la mayor parte de la gente que viene a Lasai es joven.

¿Cómo vivistéis la experiencia de abrir una librería como Lasai?
B:
Desde pequeño mi sueño siempre fue tener mi propia librería. Y quizás por ello en ningún momento lo sentí como algo imposible. Ha sido una experiencia preciosa, ilusionante y que hemos vivido con mucha expectación.

¿Os importa el uso de las lenguas cooficiales en España?
B: La lengua es la mayor y más efectiva embajadora de cualquier cultura. Sin lengua no hay nada y por ello nos parecía importante traernos un cachito de nuestra tierra a Madrid, lugar que, a priori, puede parecer hostil en cuanto a este tipo de elementos. No obstante, nos hemos dado cuenta de que Lasai también se ha transformado en un pequeño oasis para todos esos vascos y vascas que vienen en busca de un buen libro y una pequeña conversación acerca de esa cultura que nos une.

¿Qué se genera en los clubs y talleres de lectura que organizáis?
A:
Es un gusto. Ves que hay gente que se muda a Madrid sin conocer a nadie y hace amigos a través de la cultura. Reímos, charlamos y hasta nos peleamos juntos. Se generan vínculos muy bonitos.

Beñat, tu contenido mezcla humor y reflexión, ¿te sientes más cerca del entretenimiento
puro o de una forma de comentario cultural sobre lo que nos pasa como generación?

B: Es importante que la crítica, tanto cultural como social, esté atravesada por el humor. El humor es esa herramienta que, de alguna forma, desdobla la realidad y la lleva al límite. Utilizarlo en mi
contenido y vida diaria es una forma de dar cuerpo a lo que quiero decir y hacerlo más personal. Me siento cerca del entretenimiento, pero siempre con un cometido más allá.

Ariane, tú te has posicionado en contra del odio que vivimos en redes. ¿Cuánto te preocupa?
A: Muchísimo. Soy educadora social, esas cuestiones siempre han estado en mí. El momento en redes cada vez va a peor. Por eso intento no ser tibia, que mi contenido sea siempre positivo y menos hacia el odio. La librería está atravesada por mil cuestiones ideológicas que nos interesan:
la de clase, queer, de la mujer… Igual que nuestro contenido, leemos a mucha gente que está en los márgenes y somos una librería independiente. Somos unas mariconas,
y ya está (risas). Dentro de la librería intentamos construir el mundo que querríamos.

La literatura que más nos gusta es la ácida y difícil de masticar.

¿Debería haber más influencers que tomen partido en las cuestiones sociopolíticas?
A:
Cada uno habla de sus intereses. Yo misma consumo muchísimo contenido de maquillaje, pero creo que tiene que haber un mínimo de conciencia social y de no pasar siempre por
el aro. Por ejemplo, mira a Bad Gyal y cómo se está posicionando.
Aunque no sea su nicho, demuestra su conciencia cada vez que toca.

Si tuvierais que describir vuestro estilo como un plato (dulce, agrio, ácido, minimalista, crujiente) ¿Cómo definiríais la literatura que más os gusta?
B
: La literatura que más me gusta es ácida, intensa e incluso difícil de masticar. A veces lo mejor cuesta de digerir (risas).
A: A mí la ácida también. Persépolis es un claro ejemplo de ello, de tremenda actualidad.

¿Cocinar os ayuda a estar «lasai» (tranquilo en euskera)?
A:
Totalmente (risas). A veces no hay nada mejor que ver una cebolla pochar y hacer un buen plato de cuchara.

Ariane, tu perra se llama Gilda, ¿es tu pintxo favorito?
A:
Sí. Esa manera de comer, más informal, también me encanta. En Portugalete hay un bar que se llama Siglo XX, que tienen un pintxo con bechamel y huevo cocido que está espectacular. La comida habla muchísimo de un lugar y a mí me encanta probarlo todo.

¿Cómo influye la gastronomía en vuestra vida diaria?
B:
Venimos de un lugar en el que la gastronomía está ligada a cómo nos relacionamos con la cultura y el resto de personas. Antes de grabar yo siempre intento comer algo que me ponga de buen humor y me de energía.