Según han informado las entidades en una nota, tras el cierre en falso de las tractoradas de 2024, el campo andaluz saldrá de nuevo a las carreteras el próximo 29 de enero en rechazo a la firma del texto del acuerdo de Mercosur y del resto de acuerdos comerciales con terceros países, que utilizan al sector agrario como moneda de cambio; en contra del nuevo marco financiero que plantea la Comisión Europea y que supone, a su juicio, «el fin de la singularidad presupuestaria de la PAC»; «en demanda de una simplificación real en el campo, que permita desarrollar esta actividad de manera eficiente sin trabas y cortapisas carentes de justificación real».
Al respecto, ha indicado que la reducción de activos agrarios, el abandono y el cierre de explotaciones y el hundimiento de la cabaña ganadera «no son sólo una amenaza, sino que son una realidad constatable», por lo que los convocantes han instado a todos los agricultores y ganaderos y al resto de ciudadanos a sumarse a estas protestas.
Además, han señalado que el campo andaluz necesita oxígeno, por lo que en este momento «la proliferación de cesiones a terceros países, la reducción del presupuesto de la PAC y el endurecimiento de sus condiciones resultan totalmente inasumibles y llevan a la ruina a miles de explotaciones andaluzas».
Bajo este contexto, las organizaciones han explicado que en el caso concreto de Mercosur, el acuerdo carece de «reciprocidad y supone una competencia desleal para los agricultores y ganaderos andaluces y una amenaza para los consumidores». «Se trata de un acuerdo desequilibrado que pone en peligro sectores clave para Andalucía como la carne de vacuno, los cítricos, el arroz o la aceituna de mesa», han reseñado.
Asimismo, han apuntado que los sectores que podrían parecer «beneficiados», como el aceite de oliva o el vino, «no obtendrán ventajas reales a corto plazo debido a los largos periodos transitorios antes de la plena liberalización».
A su juicio, los avances con las cláusulas de salvaguardia son «totalmente insuficientes». Son un anexo al acuerdo que desde Mercosur ya han confirmado que no van a cumplir y resultan imposibles de controlar en una UE sin un control de fronteras común y sin controles en origen.
Por su parte, la propuesta del nuevo Marco financiero Plurianual (MFP) apunta a un recorte presupuestario y a la desaparición de la arquitectura de la PAC, lo que «debilitará aún más al sector agrario europeo, y en consecuencia a la propia UE», han expuesto las organizaciones agrarias.
«El incremento de los costes de producción, especialmente en fertilizantes y energía, es otro de los factores que empujan al sector a movilizarse. A ello se suma una burocracia creciente que, lejos de simplificar, complica el trabajo diario de agricultores y ganaderos y resta competitividad al sector», han concluido.