LUXEAT es el blog en el que la top Aiste Miseviciute registra cada uno de los banquetes con los que se premia día sí y día también. Arroz en Juan y Andrea, en Formentera, esferificaciones de aceitunas en Heart, el nuevo restaurante de los hermanos Adrià, vegetales con Alain Passard en Normandía y un guiño a la recién inaugurada boutique de Guy Savoy. Todo esto en un par de semanas. Así se las gasta la modelo lituana Aiste Miseviciute (@luxeat) en Instagram, demostrando de paso que las modelos no siempre pasan hambre. Diez años recorriendo el mundo de punta a punta entre poses para Givenchy o Lacroix y portadas para revistas internacionales perfeccionaron un paladar que ahora puede recrearse en la cocina kaiseki del chef Zaiyu Hasegawa o permitirse el largo viaje en coche hasta Apatamonasterio para comer (y fotografiarse) con Arguinzoniz en Etxebarri. Sobran los blogueros gastronómicos, pero escasean los que no lo hacen ‘todo por la pasta’. Así lo refleja el documental Foodies (2014), en el que se incluye a la lituana –que ahora solo modela cuando sus amigos diseñadores o fotógrafos se lo piden– como parte de la jet set culinaria que recorre medio mundo en busca de nuevas experiencias en un plato. Algunos de los protagonistas pueden resultar en ocasiones superficiales y, aun así, Aiste logra salir airosa, irradiando sencillez y aclarando después del estreno que lo de coger un avión para ir a cenar en otro país fue gracias a una invitación. Incluso cuando le preguntamos si su constitución es un regalo de la genética o de una dieta equilibrada: “Si puedo comer pata negra sin engordar es gracias a mis padres… ¡y su genética!”.

FOTOGRAFÍA Mehdi Mendas