Es de conocimiento popular que los nutricionistas recomiendan hacer cinco comidas al día: desayuno, almuerzo, comida, merienda y cena. Pero existe otro momento para llenar la tripa, algunos dirían que vital, en el que todos hemos caído alguna vez: la recena.

La recena, o ese gran amigo de los trasnochadores capaz de convertir esta comida en la más deseada del día. Pues bien, estamos hablando de esa comida extra que surge siempre antes de meterte en la cama y ante la necesidad de comer algo sólido antes de dormir. Algo normal, por otro lado, si has cenado entre las 21:00 y las 23:00 y no te acuestas hasta la madrugada, ya que de la cena que has tomado no quedará nada en tu estómago.

Después de una fiesta siempre es tentador querer reponer fuerzas con algo calentito, como un mixto o macarrones con tomate, por ejemplo. Cada vez son más las alternativas de locales 24 horas por las ciudades, que buscan a caza y captura juerguistas hambrientos. Pero no todos los recenistas son verbeneros, sino que unos no pueden alejarse de Netflix, y a otros se les han ido las conversaciones de las manos, pues para ellos, ¿qué receno cuando receno?.

Si llegas a casa después de haber bailado toda la noche, lo más importante es que aprendas a reír en susurros, para no despertar a nadie. Cuando estás con gente, si ahí es justamente cuando pasa, llegas a tener conversaciones profundas, reflexiones y “buenrollismo” ocupando la sala, acompañado de, eso sí y que no falte, comida. Casi siempre mucha y podríamos decir que complicada para digerir. Seamos sinceros, no es lo mismo espagueti 4 fromaggi que 4 fresas asecas. Y precisamente de esto te das cuenta cuando amaneces, cuando no solo maldices el minuto en el que pensaste que esos 2 chupitazos eran buena idea, sino que la ingesta desmesurada de comida te pasa factura. Es así. Para vosotros, fiesteros, menos es más en las recenas. Repón fuerzas, pero no es necesario que te hagas el reto americano de 5 kilos de carne en 10 minutos.

En cambio, aquellos adictos a las maratones de series saben bien que las palomitas son un básico, pero también que un buen vaso de leche (solo, con chocolate o galletas) siempre es bienvenido, incluso para aquellos a los que les ha dado la madrugada hablando (está claro que comiendo se entiende la gente).

La verdad es que si quieres recenar de forma saludable, compra fruta. Te ayudará a no llegar rodando a la cama y a poder despertarte sin que te cruja la tripa… Pero no voy a ser yo quien te prive de comer lo que quieras, cuando quieras y como quieras, porque una de las cosas buenas de la vida es la recena. Y tú ya lo sabes porque ya lo has probado.