Este año el precio de la trufa blanca, la más rara y costosa del mundo, ha bajado su precio. Pero no todo son buenas noticias para los fanáticos de la trufa, los científicos han asegurado que si no empezamos a cuidar el medio ambiente para no ir a más con el cambio climático, éste podrá poner fin permanente a la industria trufera en Europa antes de que termine el siglo.

Un documento de la Universidad de Stirling, en Escocia, titulado “Una evaluación de riesgo del sector de la trufa en Europa bajo el cambio climático” ha encontrado hallazgos clave dentro de este campo. Este estudio predice que, en el escenario de cambio climático que nos acontece, lo más probable es que la producción trufera europea disminuya entre un 78 y un 100 por ciento entre 2071 y 2100. Esto es así porque las trufas han demostrado ser extremadamente difíciles de cultivar y se alimentan de la naturaleza, lo que también afecta al resto de setas y hongos.

Pero las malas noticias no se quedan ahí: “También puede ocurrir que esta disminución de la producción suceda antes de esas fechas si llegan más olas de calor, incendios forestales, sequías, plagas o enfermedades”, explican en el estudio. “Nos arriesgamos a perder una industria que vale cientos de millones para la economía. Sin embargo, el impacto socioeconómico de la disminución prevista podría ser sustancialmente mayor, ya que la recolección de trufas y de actividades relacionadas forman un componente clave de la historia local y de la actividad cultural”.

Después de observar durante 36 años la producción de trufa francesa, española e italiana, Thomas, investigador y creador de este estudio, ha llegado a la conclusión de que estos hallazgos indican que se requiere iniciativas de conservación para brindar cierta protección a esta importante e icónica especie. Esto podría llevar a la acción potencial y expansión de nuevas plantaciones de trufa en territorios de clima más favorable. Aunque, por supuesto, también podríamos intentar detener el cambio climático en todo el mundo.