Antigua fábrica de láminas de cera.

La Moderna Apicultura es una de esas tiendas castizas de toda la vida, un tesoro de los que lamentablemente escasean en la modernizada capital. Durante 102 años ha estado llenando nuestras despensas de miel, ese fluido color ámbar que proporciona el dulzor necesario a nuestros postres y que las nuevas generaciones han dejado de lado por el azúcar refinado.

Con más de treinta tipos de mieles diferentes, todos ellos de origen nacional, excepto la de acacia y de tilo, que difícilmente se consiguen en España, son especialistas en la venta de este producto y de otros derivados de él.

Este local, situado en la calle Doctor Esquerdo 47, fue inaugurado en 1919 por Alfonso XIII. El monarca, que era un enamorado de la agricultura y la apicultura, deseaba fundar una empresa española de fabricación y venta de colmenas y útiles de apicultura, por lo que encargó a su círculo de confianza la creación de este establecimiento.

Colmena.

Viajaron a Estados Unidos y adquirieron la patente de una colmena. Don Teodoro Trigo la mejoró y la registró como Perfección. Comenzaron a comercializarla junto con el excedente de miel de sus clientes.

Cuadro de miel.

Abrieron su propia ebanistería para fabricar los útiles de apicultura. Esta alcanzó tal fama que el reconocido ebanista Manuel Jiménez Gallardo comenzó a frecuentar sus talleres.

Alfonso XIII visitando la ebanistería.

En 1991 los propietarios se jubilaron y decidieron vender el taller a Manuel, ya que este precisaba de la maquinaria. Fue su hija, Aurora, la que decidió darle un «lavado de cara» y ampliar su oferta.

La fachada es obra de Secundino Zuazo, arquitecto y urbanista español encargado de la construcción del Palacio de la Música, la Casa de las Flores y Nuevos Ministerios, entre otros edificios.

El antes y el después de la fachada de La Moderna Apicultura.

Aunque siguen manteniendo proveedores de tercera generación, han comenzado a traer productos novedosos, como el hidromiel y la cerveza realizada a base de miel de brezo.

Rustikal Honey Beer by Casteña.

Presumen de tener clientes antiguos, nuevos y «digitales», ya que desde este último año han abierto una tienda online. Su amabilidad y profesionalidad son la guinda de un pastel que lleva años liderando este sector. Negocios con este encanto y tradición no deberían desaparecer.

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